Irene, de 71 años, tuvo un reemplazo de
rodilla unicompartimental Uniglide en Noviembre del 2002 y
le gusta cuidar del jardín, tocar el piano, pintar y cantar
(música coral clásica y música eclesiástica antigua).
Mi recuperación de la operación fue muy rápida. Creo que la
experiencia previa de dos intervenciones de columna fue de
gran ayuda para la plena recuperación.
Salí del hospital antes de lo que esperaba y pude subir las
escaleras al volver a casa. No tuve necesidad de muletas y
pude andar hasta el cuarto de baño sin bastón prácticamente
desde el momento de mi regreso. No conduzco el coche
frecuentemente porque tengo tendencia a sentir calambres en
la pierna derecha desde mi segunda operación de columna,
pero puedo conducir cuando lo necesito. Volví a cantar en
conciertos al poco tiempo del reemplazo.
Volví a ir a misa y a cuidar del jardín al
poco tiempo, e incluso pude arrodillarme para tomar la
comunión a las seis semanas de la operación.
Puedo hacer prácticamente todo lo que hacía antes del
reemplazo, pero tengo que cuidar cómo uso la rodilla al
desherbar el jardín o al trepar cercas. Desde la operación
he tomado tres vacaciones de excursiones. La última fue en
las Dolomitas en Septiembre del 2005.
Puedo permanecer arrodillada durante toda una misa. Algunas
veces la rodilla me arde al final de un día ajetreado, pero
me pongo una compresa fría y el ardor desaparece. Cuando
descanso siempre coloco los pies sobre un taburete, en lugar
de sentarme.
Desde la operación vengo recibiendo tratamiento de
acupuntura, pero éste es más bien por mi salud en general
que por la rodilla en particular.
La operación me ha permitido continuar haciendo las cosas
que me gustan durante unos años más y nunca podré
agradecérselo suficientemente.